México y el sector inmobiliario de 2017

Debido al resultado de las pasadas elecciones en los Estados Unidos de América, algunos negocios empezaron a oscilar incluido el mercado inmobiliario, debido a la gran incertidumbre existente, además del movimiento e incremento del precio del dólar, que somete al peso y fluctúa arriba de los 20 pesos por unidad.

A causa de la fluctuación del peso ante el dólar, las inversiones en México han sufrido como también la confianza de los consumidores e inversionistas, que asociaban a México a una fuente de ingresos inmobiliarios; pese a lo anterior, hay analistas bursátiles que aseguran los mercados más afectados serán tanto industriales como el sector manufacturero, previendo que el sector de los bienes inmuebles permanezca rezagado en tanto se dé a conocer a ciencia cierta el impacto comercial entre México y el nuevo gobierno estadounidense.

A pesar de la incertidumbre, se prevé que la presidencia del magnate inmobiliario tenga un lado positivo para el sector, pues los inmuebles podrían tasarse en dólares como un mecanismo de cobertura de riesgo que evite la pérdida económica ante un tipo de cambio debilitado. En tiempos de crisis, los bienes raíces se convierten en activos refugio, al que los inversionistas recurren cuando el escenario tiene un alto componente de incertidumbre y la volatilidad de los mercados incrementa el nivel de riesgo.

De acuerdo con diversos portales inmobiliarios, la tasación en dólares ha crecido hasta seis veces respecto a 2015, siendo una práctica común en segmentos residenciales. Para que el mercado inmobiliario pueda sobrevivir al llamado “efecto Trump” se recomienda:

  • Evitar vender propiedades en momentos de crisis, pues si la depreciación continúa, vender implicaría perder las ganancias de los próximos meses.
  • Si una vivienda está tasada en pesos, fijar el precio en dólares para evitar la pérdida de valor, aunque debemos tomar en cuenta que esta práctica sólo es común en los mercados residenciales.
  • Para propietarios de inmuebles tasados en dólares, se recomienda sustituir a los clientes nacionales por extranjeros, especialmente del nicho turístico.
  • Si está en marcha un proceso de negociación de compra-venta, podemos congelar el precio al tipo de cambio actual.
  • No contratar hipotecas en dólares.

No perdamos de vista que el presidente electo de los Estados Unidos de América es un magnate experto en el sector inmobiliario, y que probablemente va redefinir el sector de los bienes raíces.

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